
Queridos todos y todas:
Ha llegado el día de deciros "hasta pronto". Luego de un año de nuestra vuelta de Angola, ha habido tiempo más que suficiente para reflexionar, para pensar. Ha sido un viaje que no sólo nos ha marcado profundamente, sino que además nos ha enseñado y mostrado otra realidad, otras formas de vivir, y de sobrevivir en muchos casos, otras perspectivas para comprender lo que pasa y lo que nos pasa, y que nos ha permitido ver cómo se relacionan y conectan unas cosas con otras. Y cuando hablamos de conectar nos referimos a la unión de esos retazos de realidad que uno va descubriendo y construyendo en ese gran viaje que es la vida misma. Un viaje que nos viene llevando desde nuestros diecisete abriles por muchos pueblos y países de América Latina, de Europa y ahora también de África. Pero este también de África desde luego no es un agregado más, sino ese tipo de descubrimiento que ya sólo desde el primer contacto sabes que te han marcado para siempre. Un para siempre que siginifica una tarea, un desafío por delante en relación con este continente, y por qué no decirlo, con un país en particular que ha sido su puerta de entrada: Angola.
Angola actualmente ha dejado de ser esa colonia portuguesa que se independizara de la metrópoli luego de la revolución de los claveles y cuyo recuerdo histórico estaba infinitamente ligado a una guerra inacabable de intereses imperialistas. Hoy en día es mucho más que todo eso. Ahora es un pais con una potencialidad y posibilidades, si lo dejan , de salir adelante muy grandes; y con una pobreza, dificultades y carencias de la misma magnitud. Y allí están estos dos polos luchando y nosotros como tanta gente que nos hemos acercado a su realidad, estamos y estaremos luchando junto al pueblo para que ese polo positivo, de tenacidad, de ganas, de fuerzas para salir adelante, triunfe...
Susurro de África,
Susurro de Angola,
Susurro de América,
Susurro de mi alma,
que duerme siempre girada
mirando hacia el sur.
- Lorena R.A., Damián A. H., 25/07/2009 -
